Principios generales del entrenamiento - Individualidad

Principios generales del entrenamiento: Individualidad

A la hora de planificar el entrenamiento es necesario tener en cuenta unos principios generales que son los que figuran en la tabla 1.

El primer principio del entrenamiento es la individualidad. Significa que el entrenamiento debe ser individualizado de acuerdo con determinadas características de la personas. Porque, cuando una determinada intervención, como un programa de entrenamiento, se aplica a un grupo, siempre habrá unas personas concretas que se beneficiarán de él, otras a las que se le quedará corto y no progresarán o lo harán muy poco, y otras a las que les resultará excesivo y acabarán pasándose de forma, o lesionándose, o “quemándose”.

PRINCIPIOS GENERALES DEL ENTRENAMIENTO
Individualidad
Cantidad
Calidad
Comienzo
Sobrecarga
Especificidad
Recuperación

¿Qué factores nos hacen diferentes a la hora del entrenamiento?

  1. En primer lugar el sexo o género. Es indudable que, tanto la anatomía (construcción del organismo), como la fisiología (funcionamiento del organismo), son diferentes en el hombre y la mujer, haciendo que el hombre sea más resistente, más fuerte y más veloz, y la mujer más flexible.
  2. El segundo es la edad. A partir de alrededor de los 30 años, las capacidades físicas del organismo comienzan a declinar (envejecimiento) y, por tanto, no pueden soportar el mismo entrenamiento, y mucho menos mejorar con él, una persona de 25 años y otra de 50.
  3. El tercer factor es la condición física de base. No pueden soportar la misma carga de entrenamiento dos personas con capacidades de resistencia orgánica, resistencia muscular, fuerza, velocidad y flexibilidad diferentes.
  4. El cuarto factor es la cantidad (frecuencia y duración de las sesiones) de entrenamiento que una persona está dispuesta a realizar o para la que dispone del tiempo justo. No puede hacer el mismo entrenamiento una persona que puede y está dispuesta a hacer una cantidad de entrenamiento de una hora y media todos los días de la semana, que otra que sólo puede o está dispuesta a hacer una hora tres días a la semana.
  5. El quinto factor es el objetivo para el que se hace el entrenamiento. No puede entrenar igual una persona que aspira a conseguir el mayor rendimiento posible en una determinada distancia, que otra que en lo único que está interesada es en disfrutar de la carrera, u otra que correr para mejorar o mantener su salud.
  6. Y el sexto factor son los años de práctica. No pueden entrenar igual el que acaba de comenzar a correr y el que lleva ya años corriendo.

Para todos estos factores hay que individualizar el entrenamiento si se quiere progresar, evitar lesiones, no acabar “quemado” y disfrutar de la carrera.

Lo que más satisface no es correr una distancia muy larga, sino una determinada distancia a la mayor velocidad posible.

Cuando se ve en parques o pistas a grupos de corredores haciendo series, todos a la vez, pero no juntos, porque van en “fila india” y con una considerable distancia entre ellos, está claro que ese entrenamiento está muy lejos de ser individualizado, y hay unas cuantas personas en esos grupos que acabarán “quemándose” o lesionándose.