Las mujeres y el maratón

Las mujeres mantienen mejor el ritmo de carrera en el maratón

La relación entre las mujeres y el maratón. Las mujeres mantienen mejor el ritmo de carrera en el maratón

  • Men Are More Likely than Women to Slow in the Marathon
  • ROBERT O. DEANER, RICKEY E. CARTER, MICHAEL J. JOYNER, and SANDRA K. HUNTER
  • Med. Sci. Sports Exerc., Vol. 47, No. 3, pp. 607–616, 2015

 

Introducción

Algunos estudios indican que los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de no ser capaces de mantener su velocidad de carrera a lo largo del maratón. Esta diferencia de sexos podría reflejar diferencias fisiológicas como mayor susceptibilidad de los hombres a la depleción del glucógeno muscular o que el músculo esquelético de las mujeres muestra menos fatigabilidad. Otra posibilidad es que los hombres se arriesguen más a salir a una velocidad de carrera más alta en relación a sus posibilidades y eso aumente la probabilidad de que luego tengan que reducirla. Si cualquiera de estas posibilidades fuera correcta, constituiría una fuente nueva de variación de la velocidad de carrera que no ha sido considerada en los estudios con corredores de élite o sub-élite.

 

Objetivo

Comparar el ritmo o su mantenimiento (duración de la primera mitad del maratón en relación con la segunda) de los hombres y las mujeres a través de diferentes grupos de edad y condiciones físicas (tiempos finales), en una muestra grande de maratones. Un segundo propósito era determinar si la experiencia de competición se relacionaba con el ritmo de carrera y si podría contribuir a la diferencia de sexos en el mantenimiento de ese ritmo. Un tercer propósito era comprobar si ajustar el rendimiento de las mujeres para contrarrestar su menor consumo máximo de oxígeno afectaría a la diferencia de sexos en el mantenimiento del ritmo de carrera.

 

Material y métodos

Se recogieron datos de 14 maratones de Estados Unidos en 2011 que comprendían 91.929 actuaciones. Se obtuvieron datos de experiencia de una página web de agregación de competiciones en 2.929 corredores. Se operativizó el mantenimiento del ritmo de maratón como el porcentaje de cambio en el ritmo observado en la segunda mitad del maratón respecto de la primera. El mantenimiento del ritmo se analizó como una variable continua y como dos variables categóricas, como sigue: “mantenimiento del ritmo”, definido como reducción <10%, y “reducción marcada”, definida como reducción ³30%.

 

Resultados

El cambio medio en el ritmo fue de 15,6% y 11,7% para hombres y mujeres, respectivamente (p<0,0001). Esta diferencia de sexo era significativa para todos los maratones. La odds ratio para mujeres era 1,46 (Intervalo de confianza del 95%, 1,41-1,5; p<0,0001) veces más alta que en hombres para mantener el ritmo y 0,36 (IC95%, 0,34-0,38; p<0,0001) veces el de los hombres para exhibir reducción marcada. Los tiempos finales más lentos se asociaban con mayor reducción del ritmo, especialmente en hombres (interacción, p<0,0001). Sin embargo, la diferencia de sexo en el ritmo ocurría a través de todos los grupos de edad y de tiempo final. Hacer el ajuste del 12% para el rendimiento de las mujeres disminuía la magnitud de la diferencia de sexo en el mantenimiento del ritmo pero no su ocurrencia. Aunque la mayor experiencia se asociaba con menor reducción del ritmo, controlar para las variables de experiencia no eliminaba las diferencias de sexo en el mantenimiento del ritmo.

 

Conclusiones

Este estudio demuestra que la diferencia de sexo en el ritmo de carrera entre corredores de maratón no de élite es sólida y mayor entre los corredores más lentos. Ocurre de forma consistente en todos los maratones, persiste a través de los grupos de edad y niveles de capacidad física, y se mantiene cuando se controla la experiencia y cuando el rendimiento de las mujeres se ajusta para contrarrestar el mayor consumo de oxígeno máximo de los hombres. Las causas de la diferencia de sexo en el ritmo de carrera son desconocidas hasta el momento, pero probablemente incluyen la interrelación de factores fisiológicos y psicológicos. Estudiar esta diferencia de sexo y los fenómenos relacionados con el ritmo debería proporcionar una profundización en las bases del rendimiento físico a los científicos, entrenadores y atletas.

 

Comentario de Ricardo Ortega: La explicación más coherente que a mí se me ocurre para esa diferencia de sexo es que, probablemente, las mujeres sean más cautas y conservadoras a la hora de enfrentarse al esfuerzo de carrera durante una distancia tan larga, y administren mejor sus fuerzas para no incurrir en una alta probabilidad de retirarse por agotamiento antes de haber llegado a la meta. Puede que tengan más claro su objetivo en el maratón (conseguir un determinado tiempo o puesto) y consideren que es preferible conformarse con el éxito de conseguir ese objetivo que probar si, a lo mejor, ese día se puede conseguir un éxito mayor. Por el contrario, los hombres probablemente sean más “aventureros” y ambiciosos, y arriesguen más desde el principio en busca de la posibilidad de que el éxito conseguido pueda ser mayor que el que se habían propuesto. Y esta apuesta hará, en bastantes casos, que se empleen muchas fuerzas en la primera mitad del recorrido, que luego faltarán en la segunda.