La economía de la carrera en la maratón

Economía de la carrera en la maratón, Parte 2 de 2

Segunda parte del artículo relacionado con las diferencias en el consumo de oxígeno, umbral anaeróbico y eficiencia energética (o economía de la carrera) del corredor de maratón.

Sería tentador llamar umbral anaeróbico al VO2max. Después de todo es el punto en el que cambiamos los mecanismos y nos desviamos desde una combinación de los metabolismos aeróbico y anaeróbico hacia una forma en la que todos los incrementos adicionales de la producción de energía son anaeróbicos. Pero sería un error. En realidad, cuando llegamos a ese punto, tenemos que frenar y descender un poco por debajo del VO2max para alcanzar el umbral anaeróbico. Esto ocurre en muchos corredores entrenados a aproximadamente entre el 70 y el 80% del VO2max. Y, aunque existe discusión entre los fisiólogos sobre el umbral anaeróbico, una cosa lo define claramente: es el punto en el que las concentraciones de lactato sanguíneo comienzan a elevarse más rápidamente con el aumento de la velocidad de carrera. En un rango de velocidades por debajo de este umbral, los niveles de lactato se incrementan sólo ligeramente cuando se aumenta la velocidad. La elevación rápida por encima del umbral anaeróbico se debe presumiblemente al hecho de que la producción de lactato en las células musculares sobrepasa su capacidad para quemarlo y el exceso se vierte en la sangre.

Volviendo al ejemplo de correr a una velocidad en aumento progresivo, el coste energético de la carrera a determinadas velocidades varía considerablemente entre los corredores. Así por ejemplo, cuando se corre a un ritmo de 3’10” el km un corredor e élite podría consumir unos 59 ml/kg/min, mientras que un buen corredor de fondo junior o promesa podría utilizar alrededor de 65 ml/kg/min a la misma velocidad y bajo las mismas condiciones. Esta diferencia se debe la superior eficiencia energética (o economía de carrera) de los corredores de élite, y significa que el corredor menos eficiente debe gastar aproximadamente un 10% más de energía para correr a la misma velocidad que el corredor de élite. Esto a su vez reduce la velocidad a la que el corredor menos eficiente alcanza su umbral anaeróbico. El ser más eficientes energéticamente nos permite utilizar mejor la capacidad aeróbica desarrollada a través del entrenamiento. Por lo tanto, estos tres factores (VO2max, umbral anaeróbico t eficiencia energética) interactúan para definir los límites del rendimiento en el maratón.

El VO2max define el potencial aeróbico: un corredor con un VO2max de 60 ml/kg/min no puede correr más de unos 12 minutos a una velocidad que requiera ese consumo de oxígeno, mientras que un corredor con un VO2max de 75 ml/kg/min podría ser capaz de correr un maratón a una velocidad que requiriera 60 ml/km/min.

La eficiencia energética define qué cantidad de este potencial aeróbico se puede utilizar. Si dos corredores tienen el mismo VO2max y uno es un 5% más eficiente que el otro, el corredor más eficiente posiblemente será capaz de correr un maratón al menos un 5% más deprisa.

La economía de la carrera en la maratón

La economía de la carrera en la maratón

El umbral anaeróbico, combinado con la eficiencia energética, define la proporción del VO2max que se puede utilizar para correr un maratón. Si, por ejemplo, de dos corredores con un VO2max de 75 ml/kg/min que son igualmente eficientes energéticamente, uno alcanza su umbral anaeróbico justo al 77% de su VO2max (a 58 ml/kg/min), mientras el otro lo hace al 75% de su VO2max (a 56 ml/kg/min), y los dos pueden correr maratones a ese nivel, el primer corredor tendría un mejor tiempo en maratón alrededor de un 2% más rápido que el segundo.

Como resumen de todo esto podemos decir que a la hora de planificar el entrenamiento de maratón hay que confeccionarle con sesiones que hagan mejorar estos tres parámetros.