Causas de lesión en corredores de fondo

Causas de lesión en corredores de fondo

Los principales factores que se intuye que pueden ser los causantes de lesiones en los corredores de fondo son las zapatillas de correr, los errores del entrenamiento y la competición, los problemas anatómicos-biomecánicos, la combinación de los anteriores factores y la sobrecarga o estrés.

Para entender cómo pueden estos factores producir una lesión, hay que tener en cuenta que, cuando se corre, las extremidades inferiores deben soportar el impacto de 2 a 4 veces el peso del cuerpo, multiplicado por un número de impactos entre 500 y 1.250 por cada kilómetro (dependiendo de la velocidad de carrera y, por tanto, de la longitud de la zancada). Esa carga puede ser soportada por el organismo en condiciones normales de anatomía, biomecánica y trabajo, pero cuando el trabajo es excesivo, existe alguna alteración anatómica o biomecánica o el material de carrera es inadecuado, entonces el organismo no puede soportar bien esa carga y alguna de sus partes se lesiona.

Zapatillas

Las características que pueden producir lesión son: que sean demasiado rígidas o demasiado flexibles; que tengan amortiguación deficiente de la suela; que tengan una planta plana o sin forma anatómica; y que estén ya demasiado desgastadas del tacón, del borde externo o de la parte anterior de la suela.

Errores del entrenamiento y la competición

Se pueden resumir en:

  • errores de la técnica de carrera
  • kilometraje excesivo
  • velocidad de carrera excesiva
  • superficies de carrera inadecuadas
  • calentamiento ausente o insuficiente
  • sesiones de gimnasia demasiado intensas o extensas
  • sesiones de trabajo de velocidad o de cuestas sin recuperación suficiente del entrenamiento del día anterior
  • empeño en acabar el entrenamiento o la competición con alguna molestia
  1. Errores de la técnica de carrera.- Corresponden a una biomecánica de carrera que se aparta de la normal. Comprenden: las variaciones del apoyo del pie en el suelo, como apoyo de la planta o el antepié en lugar del talón, hiperpronación o exceso de apoyo del borde interno del pie, o desviación de la punta del pie hacia fuera o hacia dentro en el despegue de los dedos del suelo; zancada demasiado larga o demasiado corta en relación con la velocidad de carrera; y tórax excesivamente erguido o inclinado hacia delante.
  2. Kilometraje excesivo.- Corresponde a: aquellos corredores principiantes cuyo organismo no está preparado para asimilar los kilometrajes que están haciendo; o aquellos corredores experimentados que aumentan bruscamente el kilometraje en una cantidad para la que su organismo no está aun preparado.
  3. Velocidad de carrera excesiva.- Corresponde a: sesiones de carrera continua que se inician ya a una velocidad elevada, similar a la que se pretende llevar después; velocidad demasiado elevada en las repeticiones del entrenamiento de intervalos; o cambio brusco de velocidad en los entrenamientos o en la competición.
  4. Superficies de carrera inadecuadas.- Suelen corresponder a: carreteras o caminos peraltados, con una parte central elevada que desciende en pendiente poco a poco hacia los lados, que es por donde se suele correr; playas con una pendiente apreciable; o pisos muy bacheados o con muchas piedrecillas que obligan a ir pisando en una postura de defensa anormal.
  5. Calentamiento ausente o insuficiente.- Puede producir la lesión porque el músculo no alcance su temperatura adecuada de funcionamiento, o porque sus elementos elásticos mantengan aun cierto estado de rigidez, y se empiece a correr ya deprisa o se aumente bruscamente la velocidad de carrera en los primeros momentos del entrenamiento o la competición.
  6. Sesiones de gimnasia demasiado intensas o extensas.- Pueden producir lesiones por someter a los órganos del aparato locomotor a un trabajo para al que no están acostumbrados. La ausencia de gimnasia produce lesiones a largo plazo.
  7. Sesiones de trabajo de velocidad o de cuestas, sin recuperación suficiente del entrenamiento del día anterior.- Pueden producir lesiones por someter a los músculos, tendones y ligamentos a contracciones o elongaciones para las que no están preparados, ya que esas estructuras están recuperándose todavía del trabajo del día anterior.
  8. Empeño en acabar el entrenamiento o la competición cuando se tiene alguna molestia que no impide correr.- Puede producir lesión porque, muchas veces, esa molestia es el aviso de que algo no está funcionando bien en esa parte del organismo. Cuando no se hace caso a ese aviso se corre el riesgo de desarrollar una lesión importante.

Problemas anatómicos-biomecánicos

Consisten en variantes de la normalidad de la forma o disposición de una o varias partes del organismo (problema anatómico), que cambian la forma en que se producen los movimientos que dan lugar a la carrera (problema biomecánico). Las principales variantes son:

  • pies planos (bóveda plantar hundida o insuficientemente elevada), cavos (bóveda plantar demasiado elevada) y de Morton (primer hueso metatarsiano más corto de lo normal)
  • tobillos en varo (angulado hacia fuera) y en valgo (angulado hacia dentro)
  • rodillas en valgo (rodilla angulada hacia dentro que da unas extremidades inferiores en X) y en varo (rodilla angulada hacia fuera que da unas extremidades inferiores en paréntesis)
  • otras como dismetría (diferente longitud) de las extremidades inferiores y disminución de la capacidad de estiramiento de músculos y tendones (como el complejo formado por gemelos-sóleo-tendón de Aquiles o los aductores).

 

Sobrecarga o estrés

Corresponde al trabajo largo y repetido que hay que realizar en sesiones normales y equilibradas de entrenamiento para progresar, y en ausencia de anomalías anatómicas-biomecánicas, o a la realización de competiciones muy seguidas. En estas circunstancias el organismo puede ir acumulando fatiga y la lesión puede considerarse un aviso de que tiene que descansar o un factor que le obliga a descansar para recuperarse.