A propósito del último récord del mundo de maratón

A propósito del último récord del mundo de maratón

El extraordinario récord del mundo de maratón recientemente establecido en 2h01’39” suscita algunas reflexiones. Sobre todo teniendo en cuenta que se ha producido en Berlín, donde se han hecho los últimos 7 récords del mundo de esta distancia.

En el resto del programa de pruebas olímpicas del Atletismo (incluyendo carreras lisas, carreras con obstáculos, saltos y lanzamientos, y excluyendo las pruebas de marcha) los récords del mundo se establecen en cualquier ciudad del mundo, con el matiz de que los récords de las pruebas de velocidad se suelen conseguir con más frecuencia en altitud y las de fondo a nivel del mar. En cambio, el récord de maratón parece que va camino de convertirse en un récord mundial que sólo se puede batir en Berlín.

En las pruebas de saltos y lanzamientos, un récord del mundo se puede batir en cualquier lugar del mundo, porque las zonas donde se producen los saltos y los lanzamientos son todas iguales en todas las pistas de atletismo de todas las ciudades y están homologados de acuerdo con el cumplimiento de unas determinadas características. Sin embargo, en las pruebas de carreras (lisas y con obstáculos) existen algunos factores que pueden influir en que se establezcan récords del mundo en unos lugares más que en otros. Estos factores son: el circuito o recorrido, los desniveles que éste tenga, el piso, la combinación de trayectos rectos y curvos, el tipo de curvas, la climatología y la altitud.

Ricardo Ortega

Ricardo Ortega

Las carreras desde 100 a 10.000 metros se llevan a cabo en una pista de 400 metros de longitud, completamente llana, de piso uniforme y sintético, con dos rectas unidas por dos curvas que pueden ser ligeramente más o ligeramente menos cerradas, situada en cualquier población del mundo con cualquier tipo de climatología y con cualquier grado de altitud o a nivel del mar. Pero todas las pistas del mundo en las que se practica el Atletismo de manera oficial, están homologadas de acuerdo a las anteriores características, salvo la climatología y la altitud. Esto hace que las marcas conseguidas en diferentes lugares de competición de esas distancias sean comparables entre sí.

La carrera de maratón (también las pruebas de marcha) se lleva a cabo en diferentes circuitos con una longitud difícil de precisar, a pesar de las sofisticadas técnicas de medición con las que se cuenta, con salida y llegada en el mismo punto o en puntos diferentes, con una sola vuelta al circuito o con varias, con diferentes desniveles, con piso de asfalto pero variable en su uniformidad, con tramos rectos y curvos en diferentes cantidades y combinados de forma muy diversa, con curvas muy abiertas y muy cerradas, situados en cualquier población del mundo con cualquier tipo de climatología y con cualquier grado de altitud o a nivel del mar. Y todos esos circuitos sólo están homologados en cuanto a la distancia y a la diferencia de altitud máxima que puede haber entre una salida más alta y una llegada más baja. Esto hace que las marcas conseguidas en diferentes lugares de competiciones de la carrera de maratón NO sean comparables, aunque se reconozca el mejor tiempo como “récord del mundo” de la distancia.

Esas diferencias hacen que la participación de corredores de élite (y en la mayoría de los casos también la de los de no élite) sea más frecuente y multitudinaria en los maratones “más fáciles” y proclives a conseguir buenas marcas, que en los “más difíciles” y con pocas posibilidades de conseguir esas buenas marcas. Así, maratones como el de Nueva York llevan ya tiempo cayendo en cuanto a la participación de corredores de élite y de niveles próximos a la élite, mientras esta participación va en aumento en maratones como el de Berlín. Esas diferencias también suponen que para mantener el nivel de calidad de los tiempos en maratón, unas organizaciones tengan que hacer un esfuerzo económico mayor que otras.

Por último, a todos nos admiran los tiempos de los últimos 7 récords del mundo conseguidos en Berlín, pero muchos de los corredores que han conseguido esos tiempos no serían capaces de correr en 2h05’05” (récord del Maratón de Nueva York) en un recorrido como el de este Maratón.